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Cómo lograr un sistema de codificación rentable en la industria alimentaria

¿Qué sabemos de lo que comemos? ¿De dónde proceden los alimentos que consumimos? La transparencia es un must en el sector grocery y saber de dónde viene lo que comemos, así como otros datos acerca del alimento, es una tendencia y a la vez un reto para la industria alimentaria actual. Los consumidores exigen a los fabricantes de alimentos que impriman más información que nunca en los envases de sus productos. Pero el desafío llega cuando no todas las máquinas de codificación están a la altura.

 

Operar en una de las industrias más reguladas del mundo implica que los fabricantes de alimentos tengan que enfrentarse a un alto nivel de exigencia en el etiquetado de los productos que fabrican y comercializan. Además, el nivel aumenta cuando los consumidores piden un gran nivel de detalle necesario para la decisión de compra.

La respuesta a este reto es una solución de codificación capaz de imprimir de forma segura y fiable códigos de barras lineales 1D y datamatrix 2D, números de lote, códigos de partida, fechas de consumo preferente e información escrita sobre el producto, ya sea en vidrio, cartón o película de plástico.

Sin embargo, cabe destacar que la calidad de la impresión no es la única consideración que tienen los fabricantes para comprobar si sus máquinas de codificación están a la altura de los nuevos desafíos. En el clima económico actual, muchas industrias se ven presionadas para reducir costes y aumentar la eficiencia de sus líneas de producción, y la alimentación no es una excepción. La pandemia se ha sumado a la incertidumbre económica y ha interrumpido las cadenas de suministro. De hecho, tanto es así que para algunos fabricantes de alimentos, estas preocupaciones financieras les impiden reemplazar los equipos que ya han amortizado.

Cuando hay una solución, elígela

Las impresoras compactas edding combinan resultados de calidad con un funcionamiento económico y eficiente. La edding in-line 12 y la portátil 12, ofrecen una codificación de alta resolución en casi cualquier superficie y en los entornos de producción más exigentes. Además, han sido diseñadas para maximizar el tiempo de producción y reducir los costes operativos.

Tanto los costes iniciales, como los de funcionamiento son bajos. A diferencia de otras tecnologías de codificación por inyección de tinta, no se necesitan costosos contratos de servicio. Igualmente, construidas en torno a la tecnología de inyección de tinta térmica limpia (TIJ), estas impresoras no necesitan revisiones y requieren un mantenimiento mínimo. Esto las convierte en una impresora industrial con un único coste: los cartuchos de tinta que vas a consumir.

Si hay un problema, basta con detener la producción durante unos segundos mientras se cambia el cartucho de tinta. Y en el improbable caso de que se produjera un problema, la potente conectividad de la impresora nos permite arreglarlo fuera de las instalaciones inmediatamente. No es necesario esperar a que un técnico venga a diagnosticar el problema, lo cual se traduce en un sustancial ahorro de tiempo que luego tiene un impacto directo en la cuenta de resultados.

Las impresoras compactas edding también han sido diseñadas para facilitar su uso y maximizar el tiempo de producción. Estas vienen en una caja “todo en uno”, con todos los accesorios necesarios para empezar a imprimir de un momento a otro. La curva de aprendizaje también se ha tenido muy en cuenta, de hecho el manejo intuitivo y las claras guías de usuario hacen que cualquiera pueda instalar y empezar a utilizar la máquina en pocos minutos, sin necesidad de formación ni de un ingeniero.

Por último, para una mayor flexibilidad, las impresoras también están disponibles a través del acuerdo de leasing flexible de edding.

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